¿Qué es la etiqueta PEGI y qué significa?

Creado en 2003, el sistema PEGI (Pan European Game Information) es un estándar que se emplea para clasificar el contenido de los videojuegos, informando a los usuarios sobre si estos incluyen contenido sensible. Adicionalmente, en función de ese contenido, las etiquetas PEGI incluyen una recomendación de edad que va desde los 3 a los 18 años, útil para que los padres puedan decidir mejor a la hora de comprar un juego.

Actualmente, el sistema PEGI se utiliza en más de una treintena de países europeos, adaptando el estándar a sus propias regulaciones. Las clasificaciones PEGI son otorgadas por un organismo independiente de la propia industria del videojuego el cual aglutina expertos de todo tipo, desde organizaciones de padres y consumidores hasta pedagogos, psicólogos infantiles o académicos. Después de que el juego haya sido evaluado por el Consejo PEGI, existe un Consejo de Reclamaciones o Comité de Quejas que atiende los incumplimientos del código de conducta, mediando entre consumidores, editores y el propio sistema PEGI.

Todas las etiquetas PEGI y su significado

Por un lado encontramos unas etiquetas con una serie de iconos que funcionan como descriptores de contenido, indicando a los futuros usuarios qué se van a encontrar dentro de los juegos. Así, podemos encontrar los siguientes avisos:

-Violencia (representado con un puño). Indica que el juego contiene representaciones de violencia, la cual viene graduada en función de la etiqueta de edad.

-Lenguaje soez (representado con un bocadillo de cómic). Indica que el juego contiene lenguaje de adultos, siempre graduado en función de la etiqueta de edad.

-Miedo (representado con una araña). En juegos con clasificación de edad PEGI 7 indica que contiene imágenes y sonidos capaces de asustar a niños pequeños, un aviso que asciende hasta los 12 años en aquellos juegos catalogados como PEGI 12. Es importante recalcar que el aviso de “miedo” no implica que el juego contenga violencia: solo hace referencia a sonidos, imágenes o efectos de terror.

-Juegos de azar (representado con unos dados). Indica la presencia de elementos que pueden llegar a fomentar los juegos de azar, los cuales aparecen representados de una forma muy similar a cómo lo veríamos en un casino o una sala de juego.

-Sexo (representado con los signos de género masculino y femenino). En función de la recomendación de edad de la que venga acompañado el aviso indicará si únicamente aparecen posturas e insinuaciones sexuales (PEGI 12) o si el juego contiene actividad sexual explícita (PEGI 18).

-Drogas (representado con una jeringuilla). Indica que el juego contiene imágenes o alusiones a drogas ilegales, alcohol y tabaco.

-Discriminación (representado con tres formas humanas). Indica que el juego puede contener representaciones de estereotipos étnicos, de género, religiosos o nacionalistas que pueden alentar el odio.

-Compras en el juego (representado con una tarjeta de crédito). Los juegos con este aviso son juegos que ofrecen a los jugadores la posibilidad de comprar bienes y servicios dentro del juego con dinero real. Dichas transacciones podrán ser desde cajas de botín hasta suscripciones, mejoras, actualizaciones o elementos puramente cosméticos.

Por otra parte, el sistema PEGI establece una clasificación por edad que pretende servir de orientación a los consumidores y muy especialmente a los padres que compran videojuegos para sus hijos. Es importante señalar que la clasificación PEGI por edad no indica la dificultad de un juego, sino si el contenido del título es apropiado o no para un niño o adolescente de esa edad. Estas son las etiquetas de edad que podemos encontrar en la inmensa mayoría de países europeos:

-PEGI 3: el contenido del juego es adecuado para todos los grupos de edad y no contiene elementos que puedan asustar o disturbar a niños pequeños. Puede contener violencia leve, pero solo en un contexto de humor o en entornos infantiles.

-PEGI 7: el juego es apto para mayores de 7 años. Algunos contenidos del juego, como escenas o sonidos, pueden llegar a asustar a niños pequeños. Puede contener algunas formas de violencia leve, siempre de forma no detallada ni realista.

-PEGI 12: el juego es apto para mayores de 12 años. Puede contener palabras malsonantes leves, juegos de azar o insinuaciones sexuales, además de violencia de naturaleza más gráfica, eso sí, siempre hacia personajes no realistas.

-PEGI 16: el juego es apto para mayores de 16 años. La representación de la violencia es similar a la que podríamos ver en la vida real, al igual que las palabras malsonantes. Del mismo modo, pueden aparecer tabaco, alcohol o drogas ilegales.

-PEGI 18: no se recomienda el juego a menores de edad. La violencia se representa de forma bruta y sin tapujos, incluso hacia personajes indefensos. Puede haber también cierta glorificación de las drogas o de la actividad sexual.

Consejos para padres y cómo seguir el sistema PEGI

Según cifras de la propia PEGI, entre 2003 y 2017 su sistema ha evaluado un total de 29143 títulos, siendo la violencia el descriptor de contenidos más habitual seguido del lenguaje soez y el miedo. Del ese total evaluado, un poco más del 50% se ha catalogado como PEGI 3 o PEGI 7, mientras que el 7,4% ha sido clasificado como PEGI 18 y el 13,3% como PEGI 16.

Así pues, podemos decir que el control que ejerce PEGI sobre el catálogo de videojuegos es absoluto y estricto, ayudando a que millones de padres estén tranquilos e informados respecto a los títulos a los que juegan sus hijos.

El objetivo de PEGI no es otro que fomentar un control parental transparente y realista, funcionando como una herramienta más para asegurar un entorno seguro de diversión. Así, padres y madres deben ser capaces de autorregular el juego de sus hijos en base a la información proporcionada por PEGI, la cual se ajusta a los estándares de la industria y al criterio de profesionales.

Por último, decir que desde PEGI se proponen una serie de consejos para padres que incluyen, además de revisar las etiquetas de PEGI, el establecimiento de límites y horarios de juego, el juego conjunto entre padres e hijos y una supervisión adicional para aquellos títulos que incluyan juego online y contacto con personas desconocidas.