Hábitos y uso de los videojuegos en España

Desde hace ya un par de décadas, los videojuegos son la opción de ocio cultural y audiovisual preferida por los españoles, superando por mucho al cine o la música.

De hecho, si echamos un vistazo al Anuario del Videojuego 2019 de AEVI, la facturación anual de la industria de los videojuegos más que duplica lo generado por el cine y quintuplica las cifras de negocio de la música grabada.

Sin duda alguna, estamos ante un sector por el que los españoles apuestan, cada vez más fuertemente, en su tiempo libre. Y es que los videojuegos han ido aumentando su presencia en la sociedad a todos los niveles, pasando de ser un “entretenimiento para geeks” a dominar el ocio digital de millones de hogares de nuestro país.

¿Quién juega a videojuegos en España?

Gracias al crecimiento de la industria, el perfil de los jugadores españoles se ha ido consolidando hasta llegar a lo que podríamos llamar “el joven español medio”, dado que el grupo que va entre los 15 y los 34 años suele ser el más activo en lo que a consumo de videojuegos se refiere.

Hecha la anotación, es importante que recalquemos que una parte importante de la población española se declara jugadora. Así, en 2018 la Asociación Española de Videojuegos, estimaba que en nuestro país existen hasta 17 millones de jugadores, una cifra que previsiblemente se vea incrementada a día de hoy.

A nivel de porcentajes, el dato más reciente que existe, publicado también por AEVI en base a un estudio de GameTrack, es que hasta el 42% de los españoles de entre 6 y 64 años son videojugadores.

Así es el gamer español: perfil demográfico, horas de juego y dispositivos

De cara a elaborar el perfil demográfico de los jugadores españoles, acudimos de nuevo al Anuario del Videojuego de AEVI, unas de las fuentes más fiables y exactas para radiografiar el mercado.

Para empezar, en su edición de 2019, AEVI otorgaba una muy buena paridad de género en las métricas de consumo, estimando que, del total de jugadores, hasta un 42% son mujeres frente a un 58% de los hombres. Así, podemos decir que en España es más habitual encontrar jugadores que jugadoras, si bien todo apunta a que en el futuro estos dos porcentajes se acercarán aún más.

A nivel de edades, aunque tal y como indicábamos antes es cierto que el grupo de los 15 a los 34 años es el más numeroso, los jugadores se reparten a lo largo de todas las franjas de edad. De esta manera, el 11% del total de españoles jugadores de entre 5 y 64 años tiene entre 5 y 10 años, el 9% entre 11 y 14 años, el 24% entre 15 y 24 años, el 30% entre 25 y 34 años, el 22% entre 35 y 44 años y, finalmente, el 16% entre 45 y 64 años.

En estos datos, encontramos una igualdad de género absoluta en todos los rangos de edad salvo en el de los 5 a los 10 años y en el de los 11 a los 14 años, donde los hombres son mayoría. Un hecho que, como señalábamos anteriormente, va cambiando poco a poco con las nuevas generaciones.

También es interesante comentar como cada vez hay más jugadores con un perfil “senior”, muy posiblemente herederos del boom de los videojuegos de los años noventa. Todos ellos superan ampliamente las cifras de jugadores niños y preadolescentes.

Respecto al tiempo que los españoles empleamos con los videojuegos, AEVI estima una dedicación semanal media de casi 7 horas, eso sí, bastante más superior en los hombres que en las mujeres: 62% para los hombres y 38% para las mujeres. Encontramos también una frecuencia de juego semanal altísima, ya que el 73,3% del total de jugadores españoles declara jugar al menos cada semana, frente al 13,3% que lo hace cada mes y al 6,6% que dedica a los videojuegos una frecuencia casi esporádica. En otras palabras: hasta 11 millones de españoles juegan a videojuegos cada semana.

Por último, si nos detenemos en los dispositivos más utilizados para jugar, la consola y el móvil se llevan el oro y la plata. Del total de jugadores, un 25% lo hace en la consola como dispositivo principal, mientras que un 19% utiliza un smartphone. Le siguen los jugadores de PC con un 16% y los de tablets y consolas portátiles con un 10 y un 8% respectivamente.

En cualquier caso, hay que insistir en que los hábitos de los jugadores españoles son dinámicos, siendo bastante común jugar en varios dispositivos. Por ejemplo, entre otras cosas, el Instituto Nacional de Estadística apunta que el 99% de los hogares con hijos tiene conexión a Internet, un hecho que facilita sobremanera el contacto con los videojuegos multidispositivo a edades tempranas. Igualmente, el propio INE certifica que hasta el 80% de los hogares con miembros de entre 16 y 74 años tiene acceso a un ordenador de cualquier tipo, mientras que el 98% tiene a mano algún teléfono móvil.

Por todo eso, es normal que los jugadores españoles adecúen su afición a sus rutinas diarias, jugando en PC, móvil o consola en función de su edad o de sus obligaciones, siendo el móvil el dispositivo más democrático a nivel de género, pero la consola el más popular en todos los grupos de edad.

Las videojugadoras en España, ¿un sector en igualdad?

A pesar de que, como hemos visto en los datos, actualmente el perfil de jugadores y jugadoras en España está bastante igualado, existen todavía discrepancias tanto a nivel de hábitos de consumo como a nivel de industria, encontrando en este último caso un muy escaso número de mujeres dedicadas a los videojuegos profesionalmente.

Si volvemos al Anuario del Videojuego de AEVI de 2019, veremos que prácticamente cuatro de cada diez jugadores de nuestro país son mujeres, una cifra que ha ido en notable aumento durante los últimos años. De hecho, si miramos a cifras de hace una década, podemos comprobar que en 2009 apenas el 19% se consideraba “jugadora activa”, en una sociedad en la que solo uno de cada tres jugadores era mujer.

Con los años esos números han ido mejorando hasta el actual 42% de mujeres jugadoras, sin embargo, al profundizar en los hábitos de consumo y en la industria es fácil encontrar diferencias respecto al público masculino.

Así, según estadísticas de la AEVI y GameTrack, las mayores diferencias de género las encontramos en el uso de consolas y en el tiempo de juego semanal. Por una parte, tres de cada cuatro jugadores de consola son hombres, y algo similar pasa con el PC, una plataforma con una representación de mujeres en torno al 34%. Por otro lado, respecto al tiempo de juego semanal, aunque hombres y mujeres se declaren jugadores casi por igual, el global de horas es bastante superior en el caso de los hombres (un 62% juega a la media semanal de 6,7 horas frente a un 38% de mujeres).

En resumen, a día de hoy, únicamente en los smartphones encontramos una paridad casi absoluta entre hombres y mujeres. Del mismo modo, las mujeres dedican bastantes menos horas de juego que los hombres, además de encontrar un enorme vacío en las franjas de edad más bajas: mientras el 12% de los niños entre 5 y 14 años juega habitualmente a videojuegos, apenas el 7% de las niñas comparte entretenimiento.

Todas ellas estadísticas que quizás tengan su explicación (entre otras cosas) en la escasa oferta de videojuegos para mujeres o con protagonistas femeninos, así como en un papel de la mujer en la industria todavía residual.

En ese sentido, desde el sector se pone la lupa en una brecha de género que hace mella sobre todo en el sector de los eSports, donde las mujeres solo son un 10% de los profesionales, y en el del desarrollo de videojuegos, con apenas un 5% de mujeres programadoras. Por eso mismo, desde AEVI se apuesta cada año por una educación y formación profesional vinculadas a los eSports y a los videojuegos en general, fomentando así la vocación STEM entre las mujeres más jóvenes.

Del mismo modo, y aunque los géneros de videojuegos preferidos por hombres y mujeres suelen ser diferentes (aventuras para ellas, deportes para ellos), en 2020, el porcentaje de videojuegos con protagonistas femeninas fue tan solo de un 9,2%, un síntoma más de una discriminación que afortunadamente, en otros aspectos, va en constante descenso.